jueves, abril 15, 2021

Una de equitación???

Porque no todos los días van a ser día de excursiones, paseos, pescar truchas , ir a la nieve o manualidades, no???? Pues por eso vamos a hacer una tarde de caballos, cabras y demás…
Os propongo – sobretodo si vais a estar bastantes días y quereis dejar descansar un poco las piernas y el cuerpo de tanta caminata – ir  un ratito al valle de al lado ( uno de tantos valles de al lado, sí… ) y montar a caballo.
Esta vez iremos a la Vall de Manyanet por lo que, si nos situamos en Espui ( ya sabeis que es el » centro neurálgico» familiar ), deberemos bajar hasta Senterada e ir en dirección al Pont de Suert.
Una vez tomemos esta carretera, encontraremos un desvío para ir a toda la zona de la Vall de Manyanet. Es muy fácil saber que es este el desvío el que debemos coger ya que el cartel es enorme, señalándonos la distancia desde ese punto exacto hasta todos los pueblos del valle.
Seguiremos este desvío hasta Buira, y siguiendo la carreterita, ya encontraremos el centro hípico.
Si por algún motivo os perdeis, seguid hasta la casa de turismo rural Casa Masover, pues forman parte del mismo grupo de actividades turísticas.Este centro de equitación está muy bien ya que te ofrece un amplio abanico de actividades, desde clases de equitación, pasando por rutas a caballo largas o cortitas.
En nuestro caso, como íbamos con los peques y con ellos sólo se puede hacer un tipo de ruta, hicimos la de 15 minutos, que para iniciarlos ya está bien y cuando sean más grandes, pues ya haremos las rutas largas.
Los caballos son muy dóciles y hasta podemos decir que «simpáticos», ya que en ningún momento hicieron feos a los peques ( Marta se mantenía a distancia, hay que decirlo ) y a la hora de montar, fueron muy cautelosos llevando a los peques en sus lomos.
Ah y tienen santa paciencia, porque yo los besuquee hasta la saciedad y no se quejaron… 😉

 

Hay también un poco de granja que los peques pueden ver, las vacas y terneros en los establos y las cabras, que campan a ratitos a sus anchas por allí. Pau pudo disfrutar de ver cómo ordeñaban a las vacas e incluso pudo jugar con un precioso cachorrete de los perros pastor que allí tienen y que hacía un mes que había nacido.
Las cabras son muy simpáticas y cotillas y vereis como, aunque no llegan a hacercarse del todo, les gusta miran que haceis e incluso diría que les gusta posar para las fotos.

 

 

Por último comentaros que los monitores son todos extremadamente simpáticos tanto con adultos como con peques, con los que tienen una paciencia infinita.
Nosotros repetiremos seguro, al menos una tarde cada vez que vayamos de vacaciones, vale la pena ese contacto tan y tan directo de los peques con un animal tan noble y bonito como el caballo… Será que a mí me gustan mucho, no??? ( se ha notado un poco ).Ya sabeis, si estais por allí y quereis montar a caballo por un valle, id al Centre d’equitació Vall de Manyanet.

* NOTA IMPORTANTE: hay que respetar SIEMPRE  a los animales.

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